LAS PLACAS TECTÓNICAS NO PARAN

domingo, 21 de marzo de 2010

Un volcán erupciona en un glaciar de Islandia

Cuando el fuego sale del hielo

Quinientas personas fueron evacuadas de la zona

Las autoridades han declarado el estado de emergencia

El glaciar Eyjafjallajokull es el quinto más grande de Islandia

21.03.10 | 13:16 h. Informativos Telecinco

Un volcán entró en erupción en el sur de Islandia durante la madrugada del domingo, obligando a unos quinientos vecinos a evacuar la zona y a desviar vuelos después de que las autoridades declararan el estado de emergencia. El glaciar Eyjafjallajokull, donde se encuentran los cráteres, llevaba inactivo desde 1921.

El volcán se encuentra situado bajo el glaciar. Pincha aquí para ver el vídeo de Atlas.

video del volcán

La intensa actividad volcánica comenzó poco antes de la medianoche, cuando el glaciar Eyjafjallajokull, el quinto más grande de la isla, empezó a soltar humo y lava desde varios cráteres a lo largo de una fisura que es un destino habitual para los excursionistas.

La policía declaró el estado de emergencia y envió equipos de rescate para evacuar a cerca de 500 personas que viven en una zona apenas poblada cerca del lugar de la erupción. Por suerte, no hubo heridos ni daños materiales. Tres centros de atención de la Cruz Roja se abrieron cerca de las aldeas para asistir a la población evacuada.

No hay peligro inmediato


LOS TERREMOTOS A DEBATE.

ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PAIS 21 DE MARZO 2010



Predecir el terremoto no, prevenirlo sí

La ciencia ya puede estimar con una alta fiabilidad el peligro sísmico de cualquier zona de la Tierra

MIGUEL HERRAIZ 17/03/2010

Los recientes terremotos ocurridos en Haití (12 de enero, magnitud 7,0) y Chile (27 de febrero, magnitud 8,8) y sus trágicos efectos han dado lugar a las lógicas preguntas: ¿cómo se originan? ¿Es posible predecirlos? ¿Se puede hacer algo para evitarlos? En este caso, además, la proximidad temporal de estos dos terremotos ha suscitado un nuevo interrogante: ¿tienen algo que ver entre sí ambos sucesos? Para responder a estas cuestiones, vamos a situarnos en el marco de la dinámica global de nuestro planeta, en lo que se entiende como tectónica de placas.

La noticia en otros webs

Los seísmos de Chile y de Haití no guardan relación; ha sido casualidad

Donde ha habido sacudidas en el pasado, volverá a haberlas

Ningún fenómeno considerado precursor es realmente fiable

Se pueden tomar medidas para disminuir el impacto

La litosfera terrestre, es decir, la parte rígida y fría que abarca la corteza y la zona más superficial del manto, está fragmentada en grandes placas que se mueven horizontalmente, con independencia entre ellas y con velocidades de pocos centímetros al año. El arrastre de estas placas es producido por la parte superior del manto (astenosfera) sobre la que flotan que, a su vez, se mueve por las corrientes convectivas del manto.

Las interacciones de unas placas con otras han originado a lo largo de millones de años los grandes rasgos geológicos (montañas, trincheras y dorsales oceánicas, fallas y pliegues) y son actualmente la causa de los volcanes y los terremotos. Estos últimos se originan cuando la tensión producida en el encuentro de las placas y acumulada con el paso de los años supera la resistencia de las rocas en una zona de fragilidad (falla) y se libera súbitamente. Cerca del 95% de la energía sísmica se produce en los bordes de placas, y un 5% en su interior. Este último es el caso de los terremotos que ocurren en el interior de China y que están originados por el empuje de la placa de la India sobre la placa asiática. El mismo fenómeno ha generado la cordillera del Himalaya.

La mayor parte de la energía sísmica que se origina en los bordes de las placas se debe a un proceso de subducción por el cual una placa se desliza por debajo de otra. La subducción más frecuente tiene lugar cuando una placa oceánica choca con una continental. Esto es lo que sucede en el océano Pacífico, frente a la costa de Chile, donde la placa de Nazca (oceánica) se introduce por debajo de la placa suramericana (continental) con una velocidad próxima a 67 milímetros / año, produciendo terremotos gigantescos como el ocurrido ahora o como el del 22 de mayo de 1960 que, con su magnitud de 9,5, constituye el mayor fenómeno sísmico registrado instrumentalmente. La formación de los Andes y el volcanismo del área suramericana son también resultados de este choque de placas.

Por su parte, en el terremoto de Haití las placas que actuaron fueron la del Caribe y la de Norteamérica. El encuentro de ambas no fue de subducción sino de desplazamiento horizontal relativo con una velocidad aproximada de 20 milímetros/año. La rotura se produjo a lo largo del sistema de fallas Enriquillo-Plantain Garden, a una profundidad de 13 kilómetros, notablemente más pequeña que en Chile donde el hipocentro se localizó a 35 kilómetros.

Se trata, por tanto, de dos terremotos originados no sólo muy lejos uno del otro sino en marcos tectónicos muy diferentes, lo que permite afirmar que no guardan relación entre sí. Su coincidencia en el tiempo ha sido producto de la casualidad. Como también lo han sido otros dos terremotos de magnitud 7,0 que han ocurrido en el mismo periodo (18 y 26 de febrero) al sur de Japón y en la frontera de Rusia y Corea y han pasado desapercibidos para los medios de comunicación, y el más reciente de Turquía (8 de marzo) que, a pesar de su moderada magnitud (5,9), ha causado más de 50 muertos.

El marco de la tectónica de placas permite aproximarnos con más perspectiva al tema de la predicción de los terremotos ya que nos proporciona una explicación general sobre su origen. Es fácil aceptar que, mientras las placas sigan moviéndose y las fallas continúen existiendo, seguirán produciéndose terremotos. Es decir, podemos afirmar que donde ha habido sacudidas sísmicas volverá a haberlas, y su magnitud será similar a la de los terremotos anteriores. Pero esto no es en absoluto una predicción si entendemos el término predicción como una indicación, con sus márgenes de incertidumbre, de dónde y cuándo ocurrirá un terremoto individual, de cuánto será su magnitud y de cuál es la probabilidad de acierto de esta predicción.

Esto, hoy por hoy, no es posible con el grado de desarrollo de la sismología. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que la predicción no sea posible para el caso de terremotos individuales mientras que sí lo es para otros fenómenos naturales como los huracanes o las erupciones volcánicas?

La respuesta es compleja y afecta tanto a la física del fenómeno como a sus observaciones. Por una parte, la corteza terrestre es extremadamente heterogénea y la distribución real de los esfuerzos actuantes y de la energía acumulada no es suficientemente conocida. Además, no existe una comprensión clara del proceso en la fuente sísmica y no se sabe bien cómo se produce la rotura ni cómo una falla concreta interactúa con los sistemas próximos y éstos entre sí. A pesar de los grandes progresos en los últimos años, todavía hay más preguntas que respuestas.

La falta de comprensión del proceso explica que no exista un fenómeno observable que pueda ser considerado sin ambigüedades como un precursor sísmico. Ello marca una diferencia muy clara respecto a los otros fenómenos naturales. Por ejemplo, aunque cada volcán es diferente, se puede predecir una erupción analizando la evolución de distintos fenómenos como las emisiones de gases, las deformaciones del edificio volcánico o la sismicidad asociada. En el caso de los terremotos, ninguno de los fenómenos considerados como precursores (variación del nivel de gas radón en los pozos, cambios en la razón de velocidades de las ondas P y S, modificaciones en la sismicidad de la zona, etcétera) parece ser realmente fiable. Es necesario por tanto profundizar en la comprensión del proceso sísmico y buscar nuevos fenómenos que sean observables y guarden una relación directa y estadísticamente probada con los terremotos.

A las dificultades inherentes al proceso sísmico se añade el problema de la observación de los fenómenos relacionados con él. En la investigación sismológica no ha habido, hasta los últimos años, un sistema de observación similar al de los satélites en el caso de la meteorología. Esta situación ha mejorado notablemente en la última década con la interferometría desde satélite y la creación de redes de GPS que permiten estudiar la evolución espacial y temporal de los campos de esfuerzos. Pero todavía hay que avanzar mucho en la captación de datos de interés sismológico.

El reconocimiento de estas limitaciones no debe llevarnos al pesimismo. Actualmente la sismología puede estimar con una alta fiabilidad el peligro sísmico de cualquier zona del planeta. Al hacerlo, permite señalar, con tiempo suficiente, en qué lugares es más urgente tomar medidas de prevención que permitan disminuir las pérdidas humanas y materiales. El trabajo en esta línea incluye el diseño de escenarios sísmicos en los que se evalúen los posibles daños y se planifique la respuesta necesaria, la educación de la población, el desarrollo de normativas de construcción sismorresistente y la exigencia de su cumplimiento. En algunos casos es posible también establecer sistemas de alerta sísmica temprana, como el de la Ciudad de México, o proteger instalaciones y servicios críticos como conducciones de gas y electricidad o trenes de alta velocidad.

La eficacia de las medidas de prevención explica la diferencia en el número de víctimas mortales producidas por los terremotos de Haití y Chile. En el primer caso, la mala construcción generalizada, la ausencia de una conciencia colectiva de amenaza sísmica y la falta de una estructura social sólida han contribuido a multiplicar el número de víctimas hasta alcanzar la pavorosa cifra de 230.000 muertos. En el segundo, el número de víctimas mortales no supera las 500, muchas de ellas debido a un inexplicable fallo humano en un sistema de alerta de tsunamis bien diseñado. Está claro, por tanto, que se pueden tomar medidas para disminuir el impacto de los terremotos. Y que es urgente hacerlo.

Miguel Herraiz Sarachaga es director del Departamento de Geofísica y Meteorología (Universidad Complutense).

prueba sobre la energia interna de la tierra

jueves, 18 de marzo de 2010

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Viaje a Madrid Curso 2008-2009

miércoles, 17 de marzo de 2010

Viaje a Madrid on PhotoPeach

HISTORIA DEL PLANETA TIERRA Y LA VIDA

lunes, 15 de marzo de 2010


a Tierra, el Sol, las estrellas... no han existido siempre. La Tierra se formó hace unos 4.600.000.000 años. En su origen no fué como es ahora, ni tenía la misma composición. Tampoc o había vida.

El siguiente vídeo te puede ayudar a imaginar como fue el principio de todo.




Aquí tienes un esquema con las ERAS GEOLÓGICAS. Hay muchas clasificaciones , alguna de ellas complejas. Intenta de orientarte.










Vamos a trabajar sobre ello, pincha aquí


La vida apareció en la Tierra hace unos 3.600 millones de años. Solo tenemos unas pistas dejadas por algunas bacterias.


Los fósiles son restos de seres vivos, animales o plantas que al quedar entre los sedimentos se han petrificado a lo largo del tiempo.

Los fósiles, junto con las diferentes capas de la corteza terrestre, ESTRATOS, son imprescindibles para el estudio de la historia de la Tierra.

PROGRAMACION MATEMATICAS 1º ESO

jueves, 11 de marzo de 2010

Pincha aquí para ver el documento

tarea del pablo de olavide

miércoles, 10 de marzo de 2010

pincha aquí

ceip pablo de olavide

pincha aquí para ver la tarea de la próxima actividad

LA TIERRA TIEMBLA

martes, 9 de marzo de 2010

Esta enorme bola deformada que llamamos TIERRA no es fácil de comprender. Es compleja y encierra tantos secretos como datos conocemos de la misma.

Después de dibujarla siempre casi redonda ahora sabemos que se parece más a una patata redondeada que a una naranja.

Lo cierto es que vista desde lejos es maravillosa, y desde dentro mucho mas.... es nuestra casa.



Todos sabemos, hasta los niños más pequeños, que la luna se mueve porque sencillamente la vemos cambiar de sitio en el cielo.

Pero la tierra tiene dos movimintos al mismo tiempo: el de TRASLACIÓN, y el de ROTACIÓN.
Los dos movimientos son de una velocidad enorme mucho más de lo que pensamos a simplevista.

Esta enorme masa de materia tiene una estructura bastante definida que determina muchos de los fenómenos geológicos que ocurren en ella.

Si mezclamos tierra, con grava, humus y agua. Los agitamos bien vermos que los materiales más pesados se quedan en el fondo del recimiente, algunos se disuelven en el agua y otros flotan. Lo mismo ocurre con los materiales que conforman la TIERRA. Desde que se formó están en movimiento y se están estructurando de esa forma:Los más pesados en el centro y los más ligeros encima.



Estas capas no son perfectas, van cambiando paulatinamente de unas a otras y la CORTEZA terrestre, que no es contínua, flota sobre el MANTO.


Consulta este enlace

Las capas que forman la Tierra debido a los vertiginosos movimientos que lleva se desplazan, crean fricciones y generan fenómenos tan interesante como los que puedes observar en la siguiente presentación.

Pincha aquí

Los volcanes, los terremotos y la orogénesis ( formación de montañas) estan muy relacionados. sigue este enlace y verás con detenimiento el por qué de esta relación.